Hoy os traemos una boda preciosa, llena de detalles y hecha con muchísimo cariño. Me recuerda a esas bodas americanas que vemos cada semana en los blogs y que son tan especiales.
La celebración fue en un cortijo rodeado de viñedos y la novia se encargó de crear un espacio único lleno de rinconcitos maravillosos.
El photocall:
Los centros de mesa durante el cóctel
Y durante la cena:
El seating plan:
Algunos de los rinconcitos perfectos de esta boda:
Parece que con arte, gusto y ganas se puede conseguir una boda única, no os parece??














































